Evidentemente nuestros lectores no fueron los únicos que olvidaron verificar la información. La confianza y credibildad en internet está en mayor riesgo que nunca.
E internet puede ser lo único que tengamos en un nuevo encierro.
Peor aún, el Irish Times sólo se dio cuenta de que había publicado un artículo falso sobre IA cuando el propio autor tomó Twitter y, desde una cuenta atribuida al nombre falso con el que habían publicado la historia, admitió el complot.
Se describió a sí mismo como un estudiante universitario no binario -y que también afirma ser de Irlanda, no de Ecuador, aunque quién sabe si algo de eso es cierto tampoco-, “pero no creo que lo sea”.
El estudiante anónimo añadió que habían utilizado ChatGPT de OpenAI para generar aproximadamente el 80 por ciento del artículo, mientras que utilizaron DALL-E 2 de OpenAI de texto a imagen para crear una imagen de lo que creían que era una representación exacta de un periodista “woke”: “mujer, con sobrepeso, pelo azul, ropa informal de negocios, expresión petulante”.
Trump acudió a su plataforma de redes sociales para compartir otra pieza de material generado por IA: un vídeo malhablado y con voz clonada en el que aparecía el veterano presentador de la CNN Anderson Cooper explicando que Trump, en términos inequívocos, había tenido éxito en su aparición en el ayuntamiento.
“¿Qué pasaría si Elon Musk te llamara personalmente y te dijera que votaras a un determinado candidato?” dijo a PBS Oren Etzioni, consejero delegado fundador del Allen Institute for AI.
“Mucha gente le haría caso. Pero no es él”.
“¿Qué ocurre si una entidad internacional -un ciberdelincuente o un Estado-nación- suplanta la identidad de alguien? ¿Cuál es el impacto? ¿Tenemos algún recurso?”, preguntó Petko Stoyanov, director mundial de tecnología de la empresa de ciberseguridad Forcepoint.
“Vamos a ver mucha más desinformación procedente de fuentes internacionales”.