Hagamos un ejercicio simple: cuenta 10 segundos antes de seguir leyendo.
Intentando repetir lo que hace el reloj cuando lo escuchas u observas, si funciona como debería estar programado
1,
2,
3,
4,
5,
6,
7,
8,
9,
10
Listo!
Ahora respira hondo y cuenta otros 10, esta vez con los ojos cerrados.
Luego sigues, son solo 10 segundos más!
Yeah! Respiraste y fuiste consciente durante 20 segundos 
En algún momento naciste, y respiraste por primera vez.
Tal vez cortaron tu cordón umbilical y así comenzó tu vida como alguien independiente.
Pasaron 60 segundos y así habitaste tu primer minuto en este mundo.
No lo recuerdas, aparentemente porque pasó mucho tiempo…
Aunque algunos dicen que en ese momento no teníamos consciencia.
Tendría que nacer de nuevo para averiguarlo ![]()
Cómo te sentiste contando esos 10 segundos iniciales?
Y con los 10 segundos con los ojos cerrados?
Parecieron un montón, verdad?
Si lees esto desde el celular, es muy probable que te hayan parecido más extensos, que si leyeras desde la PC.
Porque en el celu es todo mucho más rápido que en tu PC.
Deslizas para un lado y se abre una cosa, deslizas para el otro y se abren otras…
Tengo 34 años, por lo que viví algo así como 1.000.000.000 de segundos.
Osea que para contar 1.000.000.000 de segundos, deberías estar contando 34 años.
Parece un montón, verdad?
Pero no parecían mucho los 20 que contaste recién? ![]()
Desde que nací hasta ahora tengo algunos recuerdos, pero sinceramente no siento haya pasado mucho tiempo.
Estoy vivo y es lo único que realmente tengo.
Respiro, puedo seguir contando segundos.
Ahí afuera nos dicen que tenemos nombre, apellido, edad y que dependiendo de nuestra edad debemos cumplir determinadas responsabilidades.
Cumplir lo que diga nuestro padre, ir al jardín, luego a la escuela.
Terminarla, empezar y terminar la universidad.
Luego hacer el posgrado.
Eso tiene un plazo estipulado, muchos segundos, minutos.
Muchas horas, días…
Semanas, meses…
Años.
Décadas e incluso vidas enteras (no sabes cuánto tiempo vivirás en este mundo).
Y siendo adultos, nos dicen que debemos trabajar algo así como 50 años, para hacernos cargo de nuestra familia.
Comprar muchas cosas.
Ser alguien en el mundo.
Una vida cercana a la libertad no tiene nada que ver con eso
Una vida cercana a la libertad entiende que el tiempo es relativo, al igual que el dinero (a veces tenemos mucho, a veces poco).
Porque para alguien que tiene 80 años, tener 34 puede ser muy poco!
Pero para mí es lo único que tengo, y me parece un montón.
No entiendo que podamos realmente dimensionar el tiempo, más que ahora. Pero nos acostumbran a creer que sí.
Festejar cumpleaños podría ser muy absurdo porque los días se acortan y se alargan todo el tiempo
Relativizar lo que somos y lo que hacemos nos hace más humanos.
Dejar de pensar en lo que tenemos que hacer, nos hace humanos.
Dejar de juzgar lo que otros hacen, nos hace humanos.
Y eso es lo que nos permite elegir.
Porque sino perseguimos siempre lo que otros digan.
Y el plan está armado hace mucho tiempo.
Ese plan no está armado por vos ni por mí, sino por quienes mantienen el poder.
Mataron a miles de millones de personas para que la mayoría se adecúe a ese plan.
Para que ¿no podamos? elegir, prácticamente nada.
Entonces vivimos con nuestra familia, y luego nos hacemos cargo de otra familia propia.
Vivimos trabajando, o sosteniendo negocios que solo funcionan para los de arriba.
Sin relativizar el tiempo y nuestro dinero, vivimos como el 99% de las personas del mundo.
Hace falta que te mencione lo que hacen?
Trabajan 1/3 de su vida, duermen 1/3 de su vida y pierden 1/3 de su vida destruyendo todo lo que tienen a su alrededor.
La mayoría no hace trading, tampoco cuestiona, ni mucho menos comparte sin esperar algo a cambio.
La mayoría acepta que tiempo y dinero son algo lineal, cuando siempre fueron y serán variables, exponenciales, dinámicos y cambiantes.
Y la mayoría se ofende cuando algo no funciona
Te ofendes seguido?
Te ofendiste conmigo?
Te molestó algo que dije?
Sé que sí, porque la verdad duele e incomoda. Y probablemente sea la persona más honesta que conozcas ![]()
No es casualidad que la mayoría prefiera trabajar toda su vida para perseguir algo que no existe.
Eso es cómodo, porque lo hace la mayoría.
Entonces es ilusoriamente más fácil reconocerse en el resto haciendo eso, que ser uno y liberarse.
Porque para liberarte tendrás que reconocer y aceptar que te ofendes.
Y al aceptar que te ofendes, deberás reconocer por qué te ofendes.
En principio, porque juzgas.
Crees tener razón, siendo que tenemos libertad para ser y pensar lo que se nos de la gana.
Y naturalmente tenemos huellas digitales, que nos hacen únicos y diferentes.
Por qué crees que las personas se ofenden? Por qué te ofendiste conmigo u otras personas?
Te fallaron?
Crees que eso sea posible? Crees que alguien pueda fallarte?
O en realidad tiene que ver más con lo que aceptas que las acciones de los demás produzcan en tí mism@?
En su momento me ofendí con mi madre, luego con mi padre. Con varias parejas, unos cuantos amigos, todas las instituciones e incluso con la mayoría en la comunidad.
Pero mientras más conozco el mundo por mi cuenta, más libre estoy de la ofensa.
Reconocí que nos ofendemos por algunos motivos, bastante simples de reconocer:
- Miedo e inseguridad, que poco tienen que ver con el resto.
- Experiencias previas, que nada tienen que ver con el presente (lo único que realmente tenemos).
- Cultura y sociedad, que no reconoce opiniones alternativas sino que las niega, anula o intenta destruir.
Pero principalmente porque no somos quienes realmente queremos ser y dependemos de la opinión de los demás para formar nuestra identidad.
Ya ves.
Si tu estima depende de la relación que tengas con tu madre, tu padre, tu mentor o cualquier relación de autoridad…
Estás frit@.
Porque somos humanos imperfectos, y mientras intentes algo grandioso, las cosas casi nunca saldrán como esperas.
Por supuesto que esto no siempre es algo deliberado, porque las personas que se ofenden seguido sufren.
E incluso lastiman a terceros, porque la ofensa pone en peligro y hasta destruye relaciones humanas (que es lo único que puede salvar nuestra pronta extinción).
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0148296320303416
Soy uno más, como siempre.
Como vos, como @gonzalolq, @Natanael107, @fedenauta, @bilbonauta, @sebacripto, @claudiodesiervi, @AIA1972 y toda la banda nauta ![]()
Pero reconozco muy bien quién soy, y una de mis características más… ¿Interesantes? es que no me ofendo.
Porque no juzgo.
Practico no juzgar, me propongo no juzgar.
Si juzgo, luego dejo de juzgar.
Para mí nada es personal, entonces me olvido rápido si alguien hizo algo que no me gustó.
Si luego lo repite, le explico que es algo que no me cae bien y le pregunto si podría dejar de hacerlo.
Y si lo hace de nuevo, dejo de relacionarme, hasta ver un cambio genuino (la mayoría no suele cambiar).
Sí, lo sé.
Al no trabajar para otros y desarrollar todo el tiempo mi espíritu, tengo tiempo para evaluar(me).
Pero decidí hacerlo de ese modo.
Y cualquiera puede hacerlo también.
Eso nos ofrece una relativa ventaja al analizar estas cuestiones.
Entonces, si crees que te puedo compartir algo que te resulte útil, en relación a esta vaina:
Cómo dejar de ofendernos
- Reconocer por qué nos ofendimos, pero no en relación al resto sino a nosotros mismos (qué intentamos ocultar al hacerlo?).
- Diferenciar críticas constructivas de la violencia (si alguien nos señala algo en un proyecto, no está buscando lastimarnos sino valorando el proyecto).
- Escribir en la heladera que NADIE ES PERFECTO Y NO SOMOS NADIE PARA JUZGAR A NADIE

- Relacionanos con personas de muchos ámbitos, en lo posible totalmente desconocid@s.
- Tomarnos nuestro tiempo (evaluar, pensar, sentir, reconocer, aceptar e integrar todo eso en nosotros mism@s).
Hay muchos maestros
Miguel Ruiz, en uno de los últimos libros que leí, menciona que el mundo vive un sueño colectivo, donde las personas justamente se viven ofendiendo.
Es la Matrix, la sociedad.
Tu familia, mi familia.
Tu universidad, la UNNOBA (donde estudié algunos años de abogacía).
Facebook, Twitter.
Es donde probablemente estés si te ofendiste en Criptonautas, en vez de disfrutar y compartir.
Miguel propone cambiar esa seguidilla de situaciones sin sentido, donde todos corren para nadie sabe dónde, por 4 simples acuerdos:
- Ser impecable con nuestras palabras: evitar lastimar a los demás y/o a nosotros mismos. Cultivar el silencio y transmitir solamente para crear y armonizar.
- No tomar nada personal: porque lo que dice Juan de Pedro, dice más de Juan que de Pedro.
- Evitar las suposiciones: mejor preguntar, indagar, escuchar.
- Hacer siempre lo máximo que podamos: no lo mínimo, sino lo máximo (variable, de acuerdo al momento, NO lineal).
Si te vives ofendiendo, estarás matando cada relación humana que podrías generar.
Y si te alejas de humanos, te destruirán instituciones, porque lo vienen haciendo desde hace 5000 años.
En Criptonautas evitamos ofendernos porque preferimos integrar, reconocernos y aceptar.