La (real) seguridad en nuestros datos empieza y termina en nosotros.
Si confiamos en empresas, luego esos datos son vendidos y/o robados.
Sin cifrado, contraseñas seguras y costumbres básicas para rotarlas, todos somos hackeables.
Los nautas aceptamos la realidad → Trezor tuvo varios hackeos en sus bases de datos.
Aviso de phishing (25/01)
Estamos emitiendo una advertencia relativa a un incidente de seguridad relacionado con un correo electrónico no autorizado que se ha enviado suplantando la identidad de Trezor.
El incidente se produjo en nuestra base de datos de boletines desde un proveedor de servicios de correo electrónico externo que utilizamos.
Y no es la primera vez que sucede algo similar:
https://twitter.com/Trezor/status/1510548489884815361
Lo ideal es usar e-mails exclusivos para cada sitio y un gestor de contraseñas seguro (no privado).
