Ejercicio de simulación realizado por el Centro para la Seguridad en la Salud de la Universidad Johns Hopkins llamado “Catastrophic Contagion”. Este ejercicio hipotético evalúa la capacidad de los líderes gubernamentales y de la salud pública para responder a un brote global de una enfermedad infecciosa, y cuenta con la participación de expertos en salud pública, líderes de gobierno, representantes de organizaciones internacionales y medios de comunicación.
El objetivo del ejercicio es mejorar la capacidad de respuesta ante posibles brotes futuros mediante la evaluación de la colaboración y coordinación entre los distintos actores involucrados en la respuesta a una pandemia global. Los resultados del ejercicio se presentaron en forma de una serie de informes y recomendaciones para mejorar la capacidad de respuesta ante posibles brotes futuros.
Hola Mati. Tenes alguna opinion formada respecto a esto que expone y la anterior pandemia?
Pareciera que estas pandemias solo hacen que se aceleren procesos y acumular dinero de manera mas rapida.
El 1% formado por instituciones, bancos y un puñado de empresas que entregan datos solo gana si el 99% de personas se mantiene ocupada trabajando y/o aislada con mucho miedo.
Lo están logrando, tienen control casi absoluto. Esa mayoría usa su moneda, come sus alimentos, usa sus químicos y confía su salud y educación al mismo sistema, del cual nunca formará parte, más que siendo quien lo costea y padece a diario.
La sociedad genera todas las enfermedades ‘sin cura’ (dentro de sus estándares). Y lo siento por quienes aún no lo noten, pero estamos en guerra.
Porque si lo lees muchas veces, luego lo normalizas y habrán logrado que aceptes “lo anticipado” casi sin resistencia de tu parte.
Investigación desde varias fuentes
El texto central está en itálicas porque está copiado desde internet y prefiero no linkearlo de manera directa. Su autor es anónimo.
La fabricación de la pandemia COVID-19 y su aparente fracaso me lleva a creer que hay una segunda fase o solución final a la mano para atrapar al público mientras están con la guardia baja.
Los síntomas de la fiebre hemorrágica pueden aumentarse fácilmente y hacerse más visibles forzando inyecciones de refuerzo de COVID en pacientes vulnerables, lesionados por la inyección de COVID, que ahora son prisioneros en hospitales y residencias de ancianos, además de inyectar a niños.
Los síntomas de fiebre hemorrágica aparecerían como una enorme pandemia de Marburg y podrían ser confirmados por la nueva prueba PCR de Marburg causando una histeria masiva como el mundo nunca ha visto.
RiVax podría desplegarse rápidamente utilizando la infraestructura de inyección COVID existente y se convencería fácilmente al público para que la tomara utilizando PSYCOPS en los medios de comunicación dominantes.
La ricina tóxica del RiVax mataría a miles de millones de personas de forma rápida y eficaz antes de que se dieran cuenta de lo que estaba ocurriendo, ya que las muertes se atribuirían a la fiebre hemorrágica de Marburgo basándose en los síntomas.
Las personas que rechazaran el RiVax podrían ser etiquetadas como propagadores asintomáticos y colocadas en campamentos como están haciendo en Australia alegando que es una medida de protección contra el COVID.