Genial este tema que trajiste Jesús!
Me parece particularmente importante el hecho de desaprender. Si nos vamos sacando de encima todo lo adquirido -desde pequeños- por imitación, en cuanto a costumbres, conceptos, actitudes, formas de pensar, etc, va quedando lo que realmente somos como seres únicos en éste universo: un niño, que vive cada instante de su vida aprendiendo y aprendiendo mientras va haciendo (hablamos en otro post que el aprendizaje no es pasivo, no es escuchar instrucciones, sino que es algo activo, se trata de hacer).
Haciendo, guiados por nuestra intuición, descubrimos, o creamos, nuevos comportamientos, de instante en instante, que quizás en el momento siguiente no apliquen, pero eso no importa: a cada instante le vale su propia atención, su particular disposición.
Creo que en lugar de vivir de mandatos y disciplinas autoimpuestas, la única disciplina que deberíamos practicar es vivir aquí y ahora (como dice Mati, meditando); ella sola nos va a llevar a vivir de la manera más conectada con nuestro ser, es decir a elegir las conductas, emociones, pensamientos, amistades, lugares, etc, más funcionales a nuestra armonía y bienestar, y nuestro propósito de vida. Sabremos cuándo hacer ejercicio, cuándo alimentarnos, cuándo ésto, cuándo lo otro…
En “El Juego Interior del Tennis” (un librito breve y super práctico que no es exclusivamente de tennis), Tim Gallwey dice algo que me parece interesante respecto a los hábitos. Copio un par de párrafos:
"Todos desarrollamos pautas de comportamiento características y cada una de ellas existe porque desempeña una función. El momento del cambio se produce cuando nos damos cuenta de que la misma función podría realizarse de una manera mejor. No obstante, es mucho más difícil romper un hábito cuando no hay un sustituto adecuado para él.
Sirve de poco condenar nuestras pautas de comportamiento actuales; es mucho más útil ver qué función están desempeñando estos hábitos. Nunca repetimos ningún comportamiento que no este desempeñando alguna función o cumpliendo algún propósito. Cuando abandonemos los intentos por eliminar o corregir los denominados “malos hábitos”, podremos ver la función que desempeñan, y entonces podrá emerger espontáneamente una pauta alternativa de comportamiento que cumpla mejor esa misma función."
“Si pensamos que un mal hábito nos controla, creeremos que debemos intentar romperlo. Los hábitos son afirmaciones sobre el pasado, y el pasado ya no existe. Luchar contra los viejos hábitos es lo que produce tensión muscular innecesaria. No hace falta luchar contra los viejos hábitos; lo que tenemos que hacer es crear hábitos nuevos, pues nuestra resistencia a los viejos hábitos es lo que nos conduce de vuelta a la zanja…”
Espero que sirva a ésta hermosa comunidad!