Lucho es uno de esos amigos que no hay manera de reemplazar, bajo ningún punto de vista.
Y es alguien con un corazón enorme, pero que por el momento no logra brillar ni logra dejar de depender (a varias situaciones, personas o sustancias) porque en principio, es adicto a quejarse.
Recién publiqué algo sobre los efectos del encierro por pandemia en Argentina y mencioné a la queja como algo que debemos mejorar.
Y de nuevo, no es algo que se me ocurre mágicamente, sino algo que podemos evaluar, investigar y romper entre todos
A través de la repetición de sentimientos malos, tristes e impulsivos, entrenamos nuestra mente.
Y si solo te quejas, o te quejas de todo, tus neurotransmisores refuerzan los patrones negativos de pensamiento, dejando muy poco espacio para los sentimientos positivos de gratitud, apreciación y bienestar.
Todos tenemos problemas. Y los resolvemos resolviéndolos, no quejándonos.
Si te sientes mal tradeando, muy probablemente te sientas mal cuando algo no funciona, olvidas algo importante o te dicen algo que no contemplaste.
Si te quejas, te quejarás relativamente en todo, porque la sociedad tiende a eso (y no es casualidad).
Un ciclo continuo de pensamientos negativos puede incluso causar daño al hipocampo, la parte del cerebro utilizada para la resolución de problemas y el funcionamiento cognitivo.
Con el tiempo, los quejosos se convierten en adictos a la negatividad, atraídos por el drama que viene con una actitud de queja.
Dada su negatividad, les es difícil tomar decisiones y resolver problemas. Irónicamente, quejarse de que las cosas crea más cosas de las que quejarse.
Es como si usaran a otras personas como algún tipo de bote de basura para su negatividad, haciendo que estos otros se sientan agobiados y agotados.
Por supuesto que reclamar algunas situaciones es natural y hasta puede ser positivo para todos…
Pero no hacerlo de manera general.
Toca hacer por un@ mism@
Porque la queja que no pretende aportar para una solución tiene básicamente tres motivos:
- Evitar la responsabilidad personal, porque es más cómodo, rápido y parece (ilusión pura y dura) más fácil que hacer algo constructivo y positivo para todos.
- Llamar la atención o demostrar relativa superioridad, porque alguien que e queja parece tener un punto, cuando solo lo tendrá si aporta algo para dejar de hacerlo.
- Ocultar un rendimiento mediocre, porque es más rápido que reconocerlo y hacerse cargo.
No podrás ni podré ayudar a ningún quejoso crónico. Y por eso dejé de hablar con Lucho, hasta que logre superar su adicción a la queja.
Y también así dejé de hablar con varias personas que no hicieron más que quejarse en Criptonautas, hasta que revisen su situación.
Todo tiene su lado A y su lado B!
Y así como recorremos un camino para transformarnos en quejosos crónicos, también podemos recorrer el camino inverso ![]()
Por qué deberías evitar quejarte de todo
- Serás más feliz al dejar de quejarte, y serán más felices quienes te rodean (nadie quiere que lo hagas, salvo que aportes algo para dejar de hacerlo)
- Tendrás muchísima más energía, que pierdes sintiendo odio o ira que pueden derivar en ansiedad y depresión.
- Aprenderás a resolver problemas en vez de ahogarte en ellos.
Si entras en este comportamiento seguido te invito a que me cuentes qué resolvió Argentina quejándose por todo y luego cómo te gustaría vivir ![]()
Links para continuar
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0165032722000908?via%3Dihub